¡Hola! Soy Sara, y tengo 16 años. Mi gran pasión es la música, aunque me encanta escribir. Sueño co

¡Hola! Soy Sara, y tengo 16 años. Mi gran pasión es la música, aunque me encanta escribir. Sueño co
Las historias que escribo, reflejan un poco mis sueños. Aunque qué mas me gustaría a mí que eso fuese verdad. Y si alguien quiere hablar conmigo aquí dejo mi tuenti: "Sara Mis Historias" y mi msn: saracp14@hotmail.com Gracias.

sábado, 19 de febrero de 2011

Capítulo 11: Oficialmente...novios.

-Laura: ¿Cómo? ¿Todavía no es oficial?
-Sara: Bueno, pero eso da igual. Lo que importa es que nos queremos.
-Laura: Pero esto tiene que decirse, sino no es lo mismo. Bueno da igual, vamos a preparar el salón.


Dingggg Doooonnnggg!!

-Sara: Voy yo.
Abrí la puerta y vi a Mel con una sonrisa enorme.
-Sara: ¿Y esa felicidad a qué se debe?
-Mel: ¿Qué pasa que ahora no puedo sonreír?
-Sara: Claro mujer claro...lo que pasa es que se me hace raro...
-Mel: Deja de decir bobadas y vamos a preparar las cosas.

Primero estuvimos haciendo karaoke y me reí un montón. Las quiero mucho, pero cantan fatal jajaja.
Llegó la hora de cenar.
-Laura: ¿Pedimos una pizza?
-Sara: Por favor no, que sabéis que no me gustan ni las pizzas ni las hamburguesas.
-Mel: Es que a ti no te gusta nada.
-Laura: ¿Entonces que cenamos?
-Sara: Vosotras id poniendos los pijamas que os voy a hacer una tortilla de patata para chuparse los dedos... :D
-Mel: ¿Cómo no? Sara y su tortilla de patata jajajaja
-Sara: Venga, id yendo.

Me puse a hacer una tortilla de patata que es mi plato preferido y la verdad es que tenía muy buena pinta.
Mientras, en el cuarto de Laura...

-Laura: A mí no me engañas...A ver, ¿a qué se debía esa sonrisa?
-Mel: Digamos que hoy Sara tiene una sorpresa...
-Laura: ¿¿¿¿¡¡¡UNA SORPRESA!!!????
-Mel: No grites que nos va a oír Sara.
-Laura: Vale, pero cuéntamela ¡ya!
-Mel: Pues...........................

Bajaron a la cocina y se comieron la tortilla...
-Mel: ufff...estoy que no puedo más.
-Laura: Ni yo. La verdad es que cocinas mejor que mi madre.
-Sara: Os la habéis comido casi toda vosotras. No sé como no habéis explotado.

Diiinnngggg Doooonnnggg.
-Mel: Sara abre tú y mientras nosotras vamos preparando la peli y las palomitas.
-Sara: Vale, pero ¿quién será a estas horas?

Fui a abrir la puerta y ahí estaba Eric, tan perfecto como siempre.
-Sara: Amor, ¿qué haces aquí? Te echaba de menos.
-Eric: Es una sorpresa.
-Sara: ¿Y cuándo me vas a decir de qué va la sorpresa?
-Eric: Dentro de un rato. ¿Puedo entrar?
-Sara: Claro. Iré a decirles a Mel y a Laura que estás aquí.
-Eric: No hace falta. Mel ya lo sabía y supongo que se lo habrá contado a Laura.
-Sara: Cuanto secreto. Me tienes intrigada.

Entramos al salón y allí estaban Laura y Mel comiendo palomitas.
-Sara: ¿Pero con todo lo que habéis comido todavía queréis más?
-Mel: Tía es culpa tuya.
-Sara: ¿Mía? Lo que faltaba.
-Mel: Si. Culpa tuya por cocinar tan bien.
-Laura: Eric, algún día tienes que probar la tortilla de patata que hace Sara.
-Eric: Espero probar todas sus comidas durante el resto de mi vida.

Y me besó. Siempre he pensado que me daría mucha vergüenza besar a un chico delante de mis amigas, pero en ese instante se me olvidó que estaban allí. Sólo estábamos él y yo.
-Laura: ejeeemmm. Tortolitos, que estamos aquí.
-Mel: No les cortes tonta, ¿no ves lo enamorados que están?

En ese instante me puse colorada. Nos pusimos a ver la película de Cartas a Julieta y yo estaba llorando muchísimo. Me encanta esa palícula.
-Eric: ¿Pero por qué lloras tanto?
-Sara: Porque el novio de la protagonista es un capullo y la historia de la abuela es muy bonita.
-Eric: Tú tranquila que nunca te voy a hacer nada así.
-Sara: Eso espero, pero es que la historia es tan bonita que no puedo parar de llorar.
-Eric: Ay que tonta es mi niña.

Y me secó las lágrimas. La peli acabó y a los pocos minutos llamaron al timbre.
Iba a abrir, pero cuando me levanté...

-Eric: Una chica tan guapa no debe abrir la puerta a estas horas de la noche.
Yo le sonreí. Él fue a abrir la puerta y yo le esperaba porque me acababa de acordar de que todavía no me había contado lo de la sorpresa y no quería que mañana ya se le hubiera olvidado.
-Eric: Preciosa, esta es mi sorpresa.
Cuando apareció, venía con un ramo de rosas rojas. Yo no sabía ni que decir, así que lo expresé dándole un beso fantástico.
-Sara: Muchísimas gracias cariño. Son preciosas. ¿Vosotras lo sabíais?
-Laura: Pero Mel, no me habías dicho que...
-Mel: Cállate que ya la vas a cagar!
-Sara: ¿Pero de qué habláis?

No entendía absolutamente nada. Eric me agarró de la barbilla para que le mirara a él. Podría pasarme toda la vida mirándole.
-Sara: ¿Me puedes explicar tú de que hablan?
-Eric: Ahora mismo.

Puse atención, pero seguía sin comprender nada de nada. Se me acercó mucho. Supuse que para besarme pero no era así. Sacó algo de su bolsillo, pero no lo vi y me dijo:
-Eric: No sé si te habrás dado cuenta, pero todavía ninguno de nosotros dos ha dicho nada de que seamos novios.
Yo le miraba sin decir nada.
-Eric: Bueno, pues yo quiero que lo sepa todo el mundo, y sobre todo quiero hacerlo especial. Por eso te he comprado esto.
Abrió la mano que contenía lo que había sacado del bolso hacía un momento y abrió la pequeña caja.
-Eric: ¿Quieres ser mi novia?
Yo estaba sin palabras. El anillo era precioso, pero me parecía demasiado solo por ser novios.
-Sara: Claro que quiero ser tu novia, pero no puedo aceptar el anillo.
-Eric: ¿Por qué no?
-Sara: Es demasiado, y yo no tengo nada para ti.
-Eric: Tú ya me lo das todo cada vez que dices que me quieres.

Me puso el anillo y nos volvimos a besar.
Cuando se fue a casa mis amigas y yo nos pusimos a hablar sobre el anillo y me quedé dormida mirándolo.

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