-------------------PENSAMIENTO DE SARA-----------------------------------
Christian tarda bastante. ¿Qué estará haciendo? Quizá no viene. Bueno pues yo sigo a lo mío.
Estaba ya por la mitad de la primera pared. Sólo me quedaba la parte de arriba de esa pared así que me subí a una escalera. Me puse a cantar.
-Sara: Love me, love me, say that you love me. Fool me, fool me, Oh, how you do me. Kiss me, kiss me, say that you miss me.
Tell me what I wanna hear, tell me you love me.
Cuando de repente.
-Chris: ¡Buh!
-Sara: ¡Ahhh! -chillé.
Me asusté bastante, así que perdí el equilibrio y me caí. Pero Chris me cogió en brazos.
-Chris: Lo siento. ¿Estás bien? -dijo con cara de preocupación.
-Sara: -me había quedado mirándole-Sí, ehh...estoy bien.
Me dejó en el suelo y después de pedirme perdón mil veces nos pusimos a pintar. Empezamos con otra pared. Cuando me giré le pinté sin querer en la cara.
-Sara: Uy. Lo siento. -Pero estaba tan gracioso que me empecé a reír.
-Chris: Claro. Se te ve muy arrepentida. Te vas a enterar.
Y corrimos por toda la habitación pintándonos el uno al otro. Miré el reloj y me tenía que ir ya o llegaría tarde y Justin ya me estaría esperando. Menos mañ que la pintura se quitó bien. Me quité el mono que llevaba encima de la ropa y llamé a Jack.
-Chris: Bueno, ¿cuándo nos volveremos a ver?
-Sara: No lo sé.
-Chris: ¿Tienes algo que hacer mañana?
-Sara: No. Creo que no.
-Chris: ¿Pues que te parece si vienes a mi casa? He invitado a algunos amigos a la piscina y además así también conoces a mi hermana. Seguro que os lleváis bien.
-Sara: Vale.
-Chris: A las 17:00 ¿vale?
-Sara: Okeii. Hasta mañana.
Me monté en el coche y todavía faltaban cinco minutos para que llegara Justin, pero cuando llegamos ya estaba allí.
Me despedí de Jack y fui hacia Justin que estaba apoyado en el capó del coche.
-Justin: Llegas tarde -dijo sonriendo.
-Sara: Tú has llegado pronto.
-Justin: Lo sé. Tenía ganas de verte.
-Sara: -¿Qué significaba aquello?- Bueno, ¿nos vamos?
-Justin: Claro.
Nos montamos en el coche y nos fuimos.
Llegamos a su casa y...
-Sara: Tu casa es preciosa. Me encanta.
-Justin: A mi me encantas tú -lo dijo en bajo y yo no lo escuché.
-Sara: ¿Qué?
-Justin: No, nada. Que me alegro de que te guste.
-Sara: Bueno, y ¿qué quieres hacer?
-Justin: ¿Qué te parece si preparamos la comida?
-Sara: Vale. Me encanta cocinar.
-Justin: ¿Unos spaguettis?
-Sara: Vale. -La verdad es que los spaguettis no me hacen mucha gracia, pero los comería.
Llegamos a la cocina y empezamos.
-Justin: Vas a tener la oportunidad de comer algo preparado por el mejor chef del mundo.
-Sara: ¿Cocinas?
-Justin: Bastante bien -dijo sonriendo.
-Sara: Bueno, eso habrá que verlo.
-Justin: Te sorprenderás.
-Sara: ¿Quieres apostar?
-Justin: Claro. Quien pierda tiene que hacer cualquier cosa que el otro le pida. Ganas si cocino mal. ¿De acuerdo?
-Sara: ¿Cualquier cosa?
-Justin: Gallina -y empezó a imitar el sonido que hacen las gallinas.
-Sara: De acuerdo -y estreché su mano.
Al momento me arrepentí. ¿Y si lo hacía bien que me mandaría hacer? Si es que soy tonta. ¿Quién me manda a mí apostar nada? Bueno, lo hecho, hecho está.
Empezó a cocinar y parecía profesional. Estaba segura de que iba a perder.
Hasta que los spaguettis estuvieran hechos nos fuimos al salon a ver un rato la tele. Me lo estaba pasando genial. Justin es la persona más divertida que he conocido nunca.
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