¡Hola! Soy Sara, y tengo 16 años. Mi gran pasión es la música, aunque me encanta escribir. Sueño co

¡Hola! Soy Sara, y tengo 16 años. Mi gran pasión es la música, aunque me encanta escribir. Sueño co
Las historias que escribo, reflejan un poco mis sueños. Aunque qué mas me gustaría a mí que eso fuese verdad. Y si alguien quiere hablar conmigo aquí dejo mi tuenti: "Sara Mis Historias" y mi msn: saracp14@hotmail.com Gracias.

sábado, 19 de febrero de 2011

Capítulo 50: Pilladas

-Sara: Vamos a ver, ¿se puede saber que te ha hecho Chris?
-Laura: No me ha hecho nada.
-Sara: ¿Entonces?
-Laura: Pues es como se porta. Se creer el mejor del mundo, que todas las chicas están detrás de él, que todos los chicos quieren ser como él, que es la envidia de todos.
-Sara: Pero si no le conoces.
-Laura: No hace falta. Ya me he dado cuenta de como es.
-Sara: Pero no puedes estar segura. Le has conocido hoy.
-Laura: Sara...dime la verdad.
-Sara: ¿De qué?
-Laura: A ti te gusta, ¿verdad?
-Sara: Pues, no lo sé.
-Laura: Admítelo. Te conozco.
-Sara: Es que no lo sé. Creo que sí, pero todavía no lo conozco mucho.
-Laura: Mira que tienes mal gusto.
-Sara: Mira quien fue a hablar.
-Laura: ¿Yo? Pero si no me gusta nadie.
-Sara: ¿Y cuando te gustaba Richard?
-Laura: ¡Tenía 12 años!
-Sara: Pero todo cuenta.
-Laura: Petarda...
-Sara: Bueno, ¿y ahora que hacemos?
-Laura: ¿Ir de compras?
-Sara: jajajajaja bueno, vale.

Fuimos al centro comercial más cercano. Nos recorrimos todas las tiendas, no nos dejamos ni una. Estábamos agotadas, así que fuimos a una heladería. Tenía unos sillones muy cómodos en los que nos sentamos. Dejamos todas las bolsas y yo fui a pedir los helados: el mío de nata y el de Laura de vainilla.
Pagué los helados y tuve que dar un autógrafo a la chica que los vendía. Cuando volví a la mesa, nos pusimos a recordar anécdotas y después a hablar de la ropa de la gente que pasaba por fuera, que les veíamos porque la heladería tenía la pared de cristal.
De repente vimos a alguien conocido.

-Laura: ¡Ese es Ryan!
-Sara: ¿Qué? ¿Dónde?
-Laura: ¡Ahí! Si nos ve, va a saber que lo que dijimos era mentira.

Intentamos girar las caras y ponernos de forma que no nos viera, pero nuestros esfuerzos fueron inútiles. Cuando pensamos que se había ido, le vimos con un helado hacia la mesa que estaba al lado de la nuestra. Levantó la vista y nos vio. Vino hacia nosotras.
-Ryan: ¡Chicas!
-Laura: Hola...
-Sara: ¡Hola Ryan!
-Ryan: ¿Qué hacéis aquí? ¿No teníais que hacer cosas?
-Sara: Sí, pero hemos acabado pronto y hemos venido a dar una vuelta.

Laura me miró como diciendo: nos has salvado.
-Ryan: Ah, vale. -Iba a irse a otra mesa.
-Sara: Siéntate con nosotras.
-Ryan: No quiero molestar. Seguro que estáis hablando de vuestras cosas.
-Laura: ¡Qué va! Vamos, siéntate.

Se sentó y nos estuvo contando cosas suyas. Era un chico muy simpático. Se hizo tarde y Ryan se fue a su casa mientras que nosotras nos fuimos al hotel. Llegamos y fuimos a dejar las bolsas. Después bajamos a cenar.
-Mamá: Sara, recuerda que tienes que decorar tu habitación. Pasado mañana iremos a vivir allí, así que tienes que darte prisa.
-Sara: Vale. Laura, ¿mañana me ayudas a elegir las cosas?
-Laura: Vale.
-Papá: Laura, como te vas a quedar mucho tiempo, puedes elegir las cosas de tu habitación.
-Laura: Pues la verdad es que...
-Sara: ...habíamos decidido dormir en la misma habitación.
-Elena: Yo también quiero ormir con vosotras.
-Mamá: Pero, ¿por qué quereis dormir en el mismo cuarto con el espacio que hay?
-Sara: Nos hace ilusión.
-Laura: jajajajaja
-Papá: Y por cierto, llamó Mark. La entrevista es mañana a las 12, no te olvides de ir, porque con lo despistada que eres.
-Sara: Papá, ¿por quién me tomas?
-Papá: Yo solo aviso.

Acabamos de cenar y nos fuimos a la cama. Yo no podía dormir, así que me puse al ordenador. Laura estaba tan dormida que ni se enteró. Esta chica se podría pasar 20 horas al día durmiendo.
Abrí el twitter y tenía 10.735 seguidores. En el facebook también tenía un montón de cosas. Pero el tuenti era lo peor. Había un montón de fotos (y además con muchos comentarios en ellas), muchos comentarios en el tablon en los que me decían que me echaban de menos. Muchísimas peticiones de amistad. Las acepté todas. Lo último que miré fueron los privados. Tenía algunos de mis amigas, otros de desconocidos y tres de Eric. Estos últimos los borré sin leerlos.

Ya me estaba entrado sueño, así que me fui a la cama y me dormí en seguida.

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