Llamé al timbre y abrió mi padre.
-Papá: Hola cariño.
-Sara: Hola papá. ¿Qué tal están las cosas? ¿Ya está todo?
-Papá: Míralo tú misma.
Entré y estaba todo genial. Fui recorriendo toda la casa, que era así:
(El salón):
(La cocina):
(Habitación de mis padres):
(Habitación de Elena):
(Mi habitación):
(Habitación de invitados/Laura):
(Baños):
-el de mi habitación:
-El del primer piso:
-El del segundo piso:
-Sara: Ha quedado preciosa. Me encanta.
-Papá: ¿De verdad?
-Sara: Claro papá. -Dije abrazándole.
-Papá: Si quieres vamos al hotel y traemos ya tus cosas.
-Sara: Vale. Voy a llamar a Laura para que también vaya preparando las suyas. Me encanta que vayamos a vivir juntas.
-Papá: Pero sólo hasta que acabe el curso.
-Sara: ¿Por qué?
-Papá: Porque está aquí con una beca. Sólo es de este año. En cuanto acabéis el curso ella volverá a España.
-Sara: ¿Y por qué nadie me lo dijo?
-Papá: Creíamos que ya lo habrías pensado. Pero no te preocupes por eso y aprovecha el tiempo que tenéis.
-Sara: Tienes razón. Vamos.
Llamé a Laura y cuando llegamos al hotel ya había preparado sus cosas y las mías. Mi padre y Laura iban hablando delante de mi, por lo que no oyeron mi charla con la recepcionista.
-Sara: Perdone, pero no le puedo dar la llave que olvidé el otro día hasta esta tarde.
-Recepcionista: No se preocupe. Sé que no la tiene usted.
-Sara: ¿Y cómo sabe...? -Pero me cortó.
-Recepcionista: Vino un chico joven al que no reconocí, porque iba con unas gafas de sol y una capucha. Me dio la llave y me dijo que era de su parte.
-Sara: A vale. Adiós.
-Papá: Hola cariño.
-Sara: Hola papá. ¿Qué tal están las cosas? ¿Ya está todo?
-Papá: Míralo tú misma.
Entré y estaba todo genial. Fui recorriendo toda la casa, que era así:
(El salón):
(La cocina):
(Habitación de mis padres):
(Habitación de Elena):
(Mi habitación):
(Habitación de invitados/Laura):
(Baños):
-el de mi habitación:
-El del primer piso:
-El del segundo piso:
-Sara: Ha quedado preciosa. Me encanta.
-Papá: ¿De verdad?
-Sara: Claro papá. -Dije abrazándole.
-Papá: Si quieres vamos al hotel y traemos ya tus cosas.
-Sara: Vale. Voy a llamar a Laura para que también vaya preparando las suyas. Me encanta que vayamos a vivir juntas.
-Papá: Pero sólo hasta que acabe el curso.
-Sara: ¿Por qué?
-Papá: Porque está aquí con una beca. Sólo es de este año. En cuanto acabéis el curso ella volverá a España.
-Sara: ¿Y por qué nadie me lo dijo?
-Papá: Creíamos que ya lo habrías pensado. Pero no te preocupes por eso y aprovecha el tiempo que tenéis.
-Sara: Tienes razón. Vamos.
Llamé a Laura y cuando llegamos al hotel ya había preparado sus cosas y las mías. Mi padre y Laura iban hablando delante de mi, por lo que no oyeron mi charla con la recepcionista.
-Sara: Perdone, pero no le puedo dar la llave que olvidé el otro día hasta esta tarde.
-Recepcionista: No se preocupe. Sé que no la tiene usted.
-Sara: ¿Y cómo sabe...? -Pero me cortó.
-Recepcionista: Vino un chico joven al que no reconocí, porque iba con unas gafas de sol y una capucha. Me dio la llave y me dijo que era de su parte.
-Sara: A vale. Adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario