¡Hola! Soy Sara, y tengo 16 años. Mi gran pasión es la música, aunque me encanta escribir. Sueño co

¡Hola! Soy Sara, y tengo 16 años. Mi gran pasión es la música, aunque me encanta escribir. Sueño co
Las historias que escribo, reflejan un poco mis sueños. Aunque qué mas me gustaría a mí que eso fuese verdad. Y si alguien quiere hablar conmigo aquí dejo mi tuenti: "Sara Mis Historias" y mi msn: saracp14@hotmail.com Gracias.

sábado, 8 de octubre de 2011

Capítulo 134: Me alejaría una temporada


-Justin: Sé que cada vez que me acerco a ti aunque solo sea un poco te pones nerviosa.
-Sara: Eso es mentira.
-Justin: ¿Ah, no? -Dijo a la vez que se acercaba y ponía su mano en mi cintura.
-Sara: No.
-Justin: ¿Ahora tampoco? -Soltó mi mano y acarició mi cara mientras su otra mano permanecía en lo más bajo de mi espalda.
-Sara: Eh... no. -Realmente sí me estaba poniendo nerviosa.
-Justin: ¿Seguro? -Se acercó hasta que mis labios y los suyos quedaron a cinco centímetros.

No podía contestar. Mi respiración se agitó cuando noté que cada vez se acercaba más. Cerré los ojos esperando a que me besara. Noté como su respiración chocaba contra mis labios al tiempo que decía:

-Justin: Lo sabía. -En ese momento abrí los ojos y vi como se separaba un poco de mí.
-Sara: Eres un idiota. -Dije apartando sus manos.
-Justin: Dije que podía demostrarlo y lo he hecho.
-Sara: No. Esto no demuestra nada.
-Justin: Sara, ibas a besarme.
-Sara: No. Tú ibas a besarme.
-Justin: Pero tú ibas a dejar que lo hiciera.
-Sara: No.
-Justin: ¿A quién pretendes engañar? -Las lágrimas se acumulaban en mis ojos.

Oímos una puerta cerrarse.

-Mamá: ¿Hola? Sara, ¿ya has llegado?
-Sara: Estoy en mi habitación. -Dije lo suficientemente alto para que me escuchara. Se oía como subía las escaleras.- Tienes que irte, Justin.
-Justin: No.
-Sara: Mi madre ya viene. Vete, por favor. -Le miré triste.
-Justin: Está bien, pero esto no queda así. Mañana hablamos. -Besó mi frente y salió al balcón. De allí bajó al suelo ayudándose de un árbol.
-Mamá: ¿Se puede? -Dijo llamando a la puerta.
-Sara: Claro, entra. -Abrió la puerta.
-Mamá: Tenemos una sorpresa.
-Sara: ¿Sí? -Dije sonriendo lo mejor que pude.
-Mamá: Baja, quiero que estemos todos.
-Sara: Ahora voy. Primero voy a apagar el ordenador.
-Mamá: No tardes.

Me senté en la cama, cogí el portátil y lo apagué. Me quedé un momento pensativa luchando para no estallar en lágrimas. Después bajé a la cocina.

-Sara: Hola. -Dije dando un beso a mi padre y otro a Elena y a Matt.- ¿Y Laura?
-Papá: Tiene que estar al llegar. -Se abrió la puerta.
-Laura: Hola.
-Sara: Justo te estábamos esperando.
-Laura: ¿Sí? ¿Y eso?
-Sara: Me han dicho que tienen una sorpresa.
-Matt: Os va a encantar.
-Mamá: ¿Qué os parecería que nos fuésemos dos semanas de crucero?
-Sara: ¿De verdad? -Necesitaba alejarme de aquí durante una temporada.
-Laura: Eso es genial.
-Matt: Mamá, ¿cuándo dijiste que nos íbamos?
-Mamá: Veamos... hoy es martes... así que nos vamos el domingo por la tarde hacia San Diego y el lunes por la mañana empezará el crucero.
-Sara: Vale, perfecto.
-Papá: Por cierto, Sara. Nos llamó Stephan, tenías el móvil apagado. Dice que en la industria de la música nunca de descansa y que hay que empezar a trabajar en un nuevo disco. Aunque después de las dos semanas del crucero harás una pequeña gira por América, Australia, Japón e Indonesia.
-Sara: ¿Enserio? Todo eso es genial.
-Papá: Pensé que no te gustaría tanto trabajo.
-Sara: Papá, sabes que esto es mi sueño.
-Mamá: Pues mañana a las 17:30 tienes que ir al estudio.
-Sara: Vale.

Al día siguiente había quedado con Mike aunque sabía que Justin me dijo que hoy teníamos que hablar. Pero yo no podía seguir con esto.

Estábamos en un pequeño parque en el que no había más que ancianos, así que no creo que nadie nos reconociera.

-Mike: Cariño, ya te echaba de menos. ¿Ya te encuentras mejor? -Se acercó para besarme, pero le separé.
-Sara: Mike, tenemos que hablar.
-Mike: ¿Qué ocurre?
-Sara: De verdad que lo e intentado, pero esto no funciona y yo no puedo seguir así. Yo solo quiero que seamos amigos.
-Mike: Pero yo te quiero.
-Sara: Pero yo no. Espero que lo entiendas. -Y me fui.

Sí, le había dejado ahí parado sin decir nada. Pero me alegraba de haber acabado con esto. Yo no podía con tanta presión. Volví a casa y por la tarde fui al estudio. Allí me esperaba una nueva sorpresa.

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