A la mañana siguiente me levante a las 9:00. Me duche y me puse esto:
Bajé a desayunar. Cuando bajé estaba yo sola, así que me lo tomé con tranquilidad. Estaba dando vueltas con la cuchara a la leche cuando...
-... : ¡¡SORPRESA!!
Me giré y les vi.
-Sara: ¡Mamá! ¡Papá! ¡Enana!-y abracé a mi hermana.- ¡Qué bien que ya habéis llegado! Pero, ¿cómo tan pronto?
-Mamá: Queríamos darte una sorpresa y nos dimos prisa en arreglar todo.
-Papá: Pero, necesitamos tu ayuda.
-Sara: ¿Para qué?
-Mamá: Para dos cosas. La primera es que nosotros no sabemos inglés...
-Sara: Ja ja ja ja vale. Yo os ayudaré. ¿Y la otra?
-Papá: Queremos comprar una casa aquí y queremos que nos ayudes a elegir.
-Sara: Vale.-Sonreí.
-Mamá: ¿Qué te parece si vamos ahora?
-Sara: eh...vale, pero a las 15:30 tengo que estar de vuelta.
Le dije a la recepcionista que dijese a Laura y a Mel donde estaba y que no volvería hasta las 15:30 o así.
Salimos del hotel y fuimos a una casa. Me habían dicho que tenían previsto visitar unas cuantas, así que supongo que ya lo habían mirado un poco.
La primera casa era genial. Tenía tres habitaciones, una cocina, un salón, dos baños y un bonito jardín.
La segunda era demasiado grande. Tenía 5 habitaciones, dos salones, una cocina y cuarto baños.
La tercera...La tercera era perfecta. Tenía cuatro habitaciones, una cocina, un comedor, un salón, tres baños y un patio enorme. En el patio había piscina. Siempre he querido una casa con piscina.
-Sara: ¡Mamá, papá! Quiero esta.
-Papá: Pero si todavía nos queda otra de ver.
-Mamá: Aunque, la otra es más pequeña y tendrías que compartir habitación con tu hermana. No creo que eso te gustara.
-Papá: Entonces nos quedamos con está. Decidido.
-Sara: Gracias gracias gracias.-Dije abrazándoles.
Hablamos con el dueño de la casa y la compramos. Vendríamos a vivir aquí después de las vacaciones, porque había que amueblarla.
Volví al hotel para contárselo a Mel y a Laura. Mis padres se quedaron para acabar los últimos detalles.
Yo iba tan contenta. Firmé autógrafos a chicas que me encontré por la calle y por fin, llegué al hotel.
Subí a la habitación y...Mel estaba llorando. Corrí hacia ella.
-Sara: Mel, ¿qué te pasa?
Mel solo lloraba.
-Sara: Laura, ¿que pasa?
-Laura: Su abuelo está muy enfermo. Tenía cáncer y no le dijeron nada a Mel para no preocuparla.
-Sara: Oh. Mel lo siento muchísimo.
-Mel: Sara, me voy a volver a España.
-Sara: No pasa nada. Lo entiendo.
-Laura: Lo siento, pero yo me iré con ella. Tú tienes mucho trabajo y ella me necesita.
-Sara: Bueno...¿cuándo os marcháis?
-Mel: Después de comer.
-Sara: ¿Tan pronto?
-Mel: Sí, lo siento.
-Laura: Te vamos a echar mucho de menos-y las dos me abrazaron.
-Sara: Pronto iré a visitaros.
Mel paró de llorar un rato e intentamos distraerla. Les conté lo de la casa y llegó la hora de comer.
Bajamos al comedor y empezamos a recordar anécdotas. Nos hicimos mil fotos y llegó la hora de que se fueran.
Jack nos llevó a las tres hasta el aeropuerto. Yo aguanté las ganas de llorar hasta que se fueron.
Cuando volví al coche le dije a Jack que me llevara a la dirección de mi nueva casa. Imaginé que mis padres y mi hermana aún estarían allí.
Por el camino lloré mucho.
-Jack: Sara, ¿puedo hacer algo para que estés mejor?
-Sara: Es que las voy a echar muchísimo de menos.
-Jack: Pero piense que lo de su carrera va a salir bien. Entonces hará una gira mundial e irá a España.
-Sara: Tienes razón. No tengo que estar triste.
Llegamos a mi casa y Jack bajó conmigo para presentarle a mis padres.
Resultó que se llevaban muy bien, y además como Jack hablaba español le trataron como a un amigo de toda la vida. Me dejaron elegir habitación.
Subí y miré todas y me decidí por una: era muy grande y tenía baño dentro de la habitación. Justo lo que quería.
Bajé otra vez al salón y les dije que si podía decorar yo misma mi habitación. Por supuesto, me dejaron.
Me llamó Mark para que fuese ya a la firma de discos. Les dije a mis padres que por favor pidiesen pintura rosa y blanca y les dije que quería pintarla yo.
Me fui con Jack a la firma y Mark me abrió la puerta del coche. Iba con el guardaespaldas y por el camino iba haciéndome fotos con algunas fans.
Cuando empezó la firma disfruté mucho. Me sorprendió que no todos mis fans fueran chicas. Había mucha más gente de la que me esperaba. Me alegraba que toda aquella gente hubiese acudido porque les gustaban mis canciones y mi voz.
Firmé un montón de CDs y me hice fotos con varias personas.
Cuando acabé, me fui a ensayar para el concierto del sábado.
Llegué y me dijeron que también sería Juliet quien me ayudaría con las coreografías y todo lo de los ensayos.
Está mal que yo lo diga, pero los bailes molaban un montón. Esperaba que el concierto saliera perfecto. Hoy era jueves, así que quedaban sólo dos días.
Acabamos todas las coreografías y aunque me hubiera costado un poco, ya me acordaba de todos los pasos.
Mañana haríamos otro ensayo y ya cantaría las canciones mientras bailaba.
Se había hecho tarde así que fui al hotel, cené con Stephan, Mark y mi familia y me fui pronto a la cama. Estaba agotada.
La verdad es que no eché mucho de menos a Laura y a Mel por la noche, porque dormí como un bebé. Tanto que cuando me desperté al día siguiente eran las 12:30.
Miré el reloj y me extraño mucho que fuese tan tarde, porque yo siempre me levantaba antes de las 10. Cuando miré al otro lado de la cama...
-Sara: ¡Ah! -grité.
Mi hermana estaba ahí conmigo.
-Elena (Mi hermana, por si no os acordais): Ja ja ja. Buenos días. -Se reía porque me había caído de la cama.
-Sara: Enana, ¿qué haces aquí?
-Elena: Vine a despertarte, pero me tumbé y me quedé dormida.
-Sara: Ja ja ja ja. Vamos. Baja a desayunar que ahora voy yo.
Me fui al baño y después de ducharme me puse esto:
Y bajé a desayunar. Cuando llegué no me podía creer lo que estaba viendo...
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