-Sara: Ah, -suspiré- sí. Soy yo. Me alegro de verte. -Mentí.
-Justin: Yo también. Si no fuera por la televisión, no sabría nada de ti. ¿Qué tal te va todo?
-Sara: Muy bien, supongo. -Contesté con desgana.
-Justin: Mira, te presento a Vicky.
-Vicky: Encantada.
-Sara: Lo mismo digo. -Bebí agua. Esto no me puede estar pasando.
-Justin: Y... -Le corté.
-Sara: Lo siento, necesito ir al baño.
Me levanté y fui. Chris estaba tardando mucho. Entré en el baño de chicas y me quedé mirándome en el espejo. Mi cerebro no acababa de asimilar todo lo que estaba pasando. Estuve demasiado tiempo allí dentro. Se abrió la puerta. Sí, era Justin.
-Sara: ¿Te sigue gustando entrar a los baños de señoras?
-Justin: ¿Todavía te acuerdas de lo del mini-golf?
-Sara: Por lo visto tú también.
-Justin: He venido porque tardabas tanto en venir que pensé que tal vez te ocurría algo.
-Sara: Estoy bien.
-Justin: Pues verás, me gustaría que hablásemos un rato sobre qué hemos hecho estos últimos años.
-Sara: Vicky te estará esperando.
-Justin: No. La he visto hablando con un chico. Supongo que será algún conocido.
-Sara: Bueno, pues habla.
-Justin: Sino te importa, prefiero salir fuera.
-Sara: Claro. -Sonreí recordando dónde estábamos.
Fuimos a los jardines que había fuera del restaurante y nos sentamos en un banco.
-Justin: Bueno, y... ¿ha pasado algo interesante en estos cinco años?
-Sara: ¿De verdad quieres hablar de eso?
-Justin: Tengo muchas preguntas, pero no las hago porque no sé si serías sincera.
-Sara: Prueba. -Dije sonriéndole.
-Justin: Tú... -se quedó pensando.
-Sara: ¿Yo qué?
-Justin: Cuando estuvimos juntos, es decir, ¿alguna vez me quisiste? -¿Cómo duda eso?
-Sara: No puedo creer que me estés preguntando esto.
-Justin: Sólo contéstame, por favor.
-Sara: Claro que te quise, Justin. -Sonrió.- ¿Algo más?
-Justin: ¿Quisiste a Mike? -Se puso serio.
-Sara: Ah, -suspiré- no. A él no.
-Justin: Lo sabía. -Dijo pagado de sí mismo.- Pero no entiendo por qué no querías estar conmigo.
-Sara: Fui demasiado orgullosa. Llegué tarde.
-Justin: Explícate.
-Sara: Cuando decidí decirte que te quería, te encontré besándote con... Bianca, creo. -¿Por qué se lo estaba contando todo?- Pero ya no importa. Ha pasado mucho tiempo.
-Justin: Y ahora, ¿estás...? ¿Estás con alguien?
-Sara: Pues sí. Además, tú le conoces muy bien.
-Justin: ¿Sí? ¿Quién es?
-Sara: Es Chris.
-Justin: Finalmente lo consiguió.
-Sara: Sí. Y tú, ¿qué tal con Vicky? ¿Cuando os conocisteis?
-Justin: No la conozco de hace mucho y tampoco la quiero como novia.
-Sara: Yo creía que lo era.
-Justin: Sí, porque ella es feliz así. Y yo me lo paso bien con ella, pero nada más. Para mí sólo es una amiga.
-Sara: Vaya... -Dije sorprendida.- Bueno, ¿qué tal si volvemos?
-Justin: Claro.
Llegamos justo a tiempo para ver como los novios cortaban la tarta. Era tan romántico. Nos acercamos a nuestro sitio y...
-Chris: Cariño, te presento a Vicky..
-Sara: Acabo de conocerla hace un momento.
-Vicky: Sí, por lo visto conoce a mi novio.
-Chris: Y, ¿quién es?
-Justin: Soy yo. Me alegro de volver a verte.
-Chris: Hola, Justin. -Dijo mientras me agarraba de la cintura como para demostrar que ahora estaba con él.
-Justin: ¿Sabes? Has cambiado mucho. No te había conocido.
El día llegó a su fin y Chris y yo volvimos al hotel y al día siguiente regresamos a L.A.
No sé que nos pasó desde el día de la boda de Sel, pero no hacíamos más que discutir. Por cualquier bobada. Ya llevábamos un mes así y no lo aguantaba, porque después de cada discusión yo lloraba y lloraba. Además, él me intentaba obligar a hacer cosas que no quería. Esta última vez fue la gota que colmó el vaso.
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