¡Hola! Soy Sara, y tengo 16 años. Mi gran pasión es la música, aunque me encanta escribir. Sueño co

¡Hola! Soy Sara, y tengo 16 años. Mi gran pasión es la música, aunque me encanta escribir. Sueño co
Las historias que escribo, reflejan un poco mis sueños. Aunque qué mas me gustaría a mí que eso fuese verdad. Y si alguien quiere hablar conmigo aquí dejo mi tuenti: "Sara Mis Historias" y mi msn: saracp14@hotmail.com Gracias.

lunes, 31 de octubre de 2011

Capítulo 138.

No sé que nos pasó desde el día de la boda de Sel, pero no hacíamos más que discutir. Por cualquier bobada. Ya llevábamos un mes así y no lo aguantaba, porque después de cada discusión yo lloraba y lloraba. Además, él me intentaba obligar a hacer cosas que no quería. Esta última vez fue la gota que colmó el vaso. Era por la noche y estábamos en mi casa. Íbamos a dormir juntos, pero solo eso: dormir.

-Chris: Sara, ¿no quieres...? -y empezó a besarme por el cuello.
-Sara: No, Chris. Déjame. -Dije apartándole.

Pero él no me hizo caso y empezó a subir la camiseta de mi pijama.

-Sara: ¡Qué no quiero, Chris!
-Chris: ¿Pero por qué no? Estamos juntos desde hace dos años y no hemos hecho nada.
-Sara: Yo no estoy preparada.
-Chris: ¿Y cuándo vas a estarlo? ¿Dentro de veinte años? Yo ni puedo ni quiero esperar tanto.

Me besó y pasó de mis labios a mi cuello. Después, me quitó la camiseta a la fuerza. Le di un tortazo.

-Sara: ¿Y qué piensas hacer si no quiero? ¿Violarme? -Dije levantándome de la cama y poniéndome de nuevo la camiseta.- Esta vez ya me he cansado. ¿Sólo me quieres para eso? Pues mejor búscate a otra. Quiero que te vayas ahora mismo de mi casa, pero para siempre. De verdad, que me has defraudado.
-Chris: ¿Eso significa que hemos terminado?
-Sara: ¿Y todavía me lo preguntas? Claro que hemos terminado, porque aunque no hayamos querido verlo, esto ya había acabado hace tiempo.
-Chris: Sara, todas las parejas pasan por un mal trago alguna vez.
-Sara: Esto no es ningún mal trago. ¿Te das cuenta delo que has intentado hacer hace un momento? Por favor, vete ya. No quiero volver a verte.
-Chris: Vale, tú lo has querido. -Salió de mi habitación dando un portazo y oí como daba otro al salir de mi casa.

Me eché de nuevo en mi cama. Sí, ya estaba llorando de nuevo. Aquella noche no dormí muy bien.

Todos los días por la mañana empecé a ir a la playa y ¿sabéis a quién me encontré? A Chaz. Hacía tanto que no le veía...
Quedamos todas las mañanas para pasear. Me hacía tanto bien estar con él. Se fue convirtiendo en mi mejor amigo, y realmente yo lo necesitaba. Pues Laura estaba en España, de Chris no quería saber nada más, Selena estaba de luna de miel, y Demi estaba de gira. No me quedaba nadie más de confianza por aquí y necesitaba poder hablar con alguien. Él me escuchaba, me comprendía y después me hacía reír para que me olvidara de todo lo malo.

Era sábado, y por la tarde había quedado con Chaz para ir al cine. Era una comedia y todo el mundo hablaba de lo buena que era. Así que ahí estaba yo. En mi coche de camino a casa de Chaz. Llamé al timbre cuando llegué.

-Sara: Hola. -Dije cuando abrió la puerta.
-Chaz: Oh, no. ¿Ya es la hora?
-Sara: Sí. Como no te des prisa vamos a llegar tarde.
-Chaz: Sara, lo siento mucho.
-Sara: ¿No puedes venir?
-Chaz: No es eso...
-...: Chaz, ¿quién es? -Un momento, esa voz me sonaba. Esto no podía ser verdad.
-Sara: No me digas que... -Salió a la puerta-
-Justin: Sara, hola.
-Sara: Hola. Bueno, Chaz ya iremos otro día. Adiós.
-Justin: ¿A dónde?
-Chaz: Íbamos a ir al cine, a ver _____________ (imaginaros el nombre de la peli que queráis).
-Justin: ¿Y por qué ya no vais? ¿Puedo ir yo también?
-Chaz: Sara, ¿quieres ir?

¿Cómo iba a decir que no? No me quedaba de otra.

-Sara: Vale, si queréis, vamos.
-Justin: Estupendo.

Cogieron sus chaquetas y algunas cosas más y nos montamos en mi coche. Justin iba atrás, y no paró de hablar en todo el camino. Llegamos al cine, compramos las entradas y nos sentamos. Me tocó ponerme en medio de los dos.

-Chaz: Lo siento mucho. -Me dijo lo suficientemente bajo para que Justin no lo escuchara.
-Sara: No te preocupes. -Dije intentando sonreír.

La película empezó e intenté prestar atención, pero cada vez que Justin se reía me desconcentraba y le miraba a él. Estaba deseando que aquello acabara y por fin aparecieron los créditos y se encendieron las luces.

-Chaz: Ha estado bien, eh.
-Justin: ¿Bromeas? Hacía tiempo que no me reía tanto. ¿A ti te ha gustado? -Dijo mirándome.
-Sara: Sí, mucho.

No apartaba su mirada de mí. Eso no lo aguanto, me empiezo a poner nerviosa.

-Chaz: Voy un momento al baño, esperadme aquí.
-Sara: Vale. -Justin seguía mirándome.- ¡Deja de mirarme así!
-Justin: ¿Cómo?
-Sara: No sé. Tú solo deja de mirarme.
-Justin: No has cambiado nada. Sigues igual de vergonzosa que siempre.
-Sara: Yo no soy vergonzosa.
-Justin: ¿No? ¿Y por eso te has sonrojado mientras te miraba? -Acerqué una mano a mi mejilla para ver si estaba caliente y Justin rió.- No tienes por qué comportarte así conmigo. -Dijo poniéndose más serio.
-Sara: ¿De qué manera?
-Justin: Como si fuera un completo extraño.
-Sara: No lo hago.
-Justin: Claro, y por eso ni me miras a la cara cuando me hablas. -Le miré y...

No. Sus ojos son mi perdición. Cuando le miraba se me pintaba una tonta sonrisa en la cara y todos mis problemas de iban.

-Justin: ¿Ves? Así está mejor.

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